YolanCris SS27: cuando las flores dejan de ser adorno y se convierten en alta costura

El nombre de la colección no es casual. OPHELIA recupera el imaginario de Ofelia, el personaje de Hamlet, para construir una visión femenina vinculada a la naturaleza, la poesía y cierta fragilidad aparente. Sin embargo, la mujer que propone YolanCris está lejos de ser frágil.

MODA

Esther Palma

9/18/20266 min read

YolanCris SS27: cuando las flores dejan de ser adorno y se convierten en alta costura
YolanCris SS27: cuando las flores dejan de ser adorno y se convierten en alta costura

Hay colecciones que se contemplan. Y hay otras que parecen tener vida propia. OPHELIA, la propuesta Primavera/Verano 2027 de YolanCris, pertenece a esa segunda categoría: una colección en la que la naturaleza no aparece como simple referencia estética, sino que invade el vestido, modifica su volumen, transforma la superficie del tejido y convierte cada salida en una pequeña pieza de artesanía.

Presentada el 18 de septiembre en el marco de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid SS27, la colección parte de un imaginario reconocible: el jardín, las flores, la delicadeza de la naturaleza en plena floración. Pero YolanCris evita quedarse en la postal romántica. Su verdadera aportación está en cómo transforma esa inspiración en materia. Las flores se bordan, se superponen, se levantan del tejido y adquieren una dimensión casi escultórica.

Y ahí reside buena parte del interés de OPHELIA: en observar cómo una firma con un ADN profundamente artesanal continúa explorando qué significa hacer moda con las manos en un momento en el que la industria avanza, cada vez más, hacia la velocidad y la producción automatizada.

El jardín como punto de partida

El nombre de la colección no es casual. OPHELIA recupera el imaginario de Ofelia, el personaje de Hamlet, para construir una visión femenina vinculada a la naturaleza, la poesía y cierta fragilidad aparente. Sin embargo, la mujer que propone YolanCris está lejos de ser frágil.

Es una mujer que se mueve.

Y ese movimiento está presente en la construcción de las prendas: vestidos columna, siluetas trapecio, faldas lápiz y grandes volúmenes conviven con cuerpos más fluidos y piezas de apariencia ligera. Los volúmenes abullonados y las crinolinas introducen una dimensión casi teatral, mientras que otras propuestas parecen querer desprenderse de cualquier estructura rígida.

En las imágenes de la colección se percibe especialmente bien esa dualidad. Un vestido blanco de silueta amplia aparece recorrido por pequeñas flores negras, como si un jardín minimalista hubiese decidido crecer directamente sobre la falda. A su lado, el rosa empolvado introduce una dimensión más romántica, mientras el blanco y las flores en tonos vivos amplían el imaginario botánico.

Y después llega el verde.

Un verde fresco, luminoso, casi vegetal, sobre el que las flores tridimensionales parecen trepar por el cuerpo. Es probablemente una de las imágenes que mejor resume la filosofía de OPHELIA: el vestido deja de ser un soporte para convertirse en paisaje.

Flores que se pueden tocar

La flor es uno de los motivos más antiguos de la moda, pero YolanCris decide abordarla desde otro lugar.

En OPHELIA encontramos ilustraciones botánicas, jacquares, bordados y aplicaciones tridimensionales, recursos que permiten que el motivo floral abandone la bidimensionalidad habitual del estampado. Las flores aparecen sobre organzas y otros tejidos, creando diferentes niveles de profundidad y movimiento.

El resultado es especialmente interesante porque obliga a acercarse a la prenda. A cierta distancia vemos la silueta; cuando nos aproximamos aparecen las horas de trabajo.

Ese es precisamente uno de los grandes valores del universo YolanCris.

La firma nació en 2005 de la mano de las hermanas Yolanda y Cristina Pérez, a partir de un negocio familiar relacionado con la moda nupcial. Desde entonces ha construido una identidad alrededor de la confección artesanal, primero vinculada especialmente al universo bridal y posteriormente ampliada hacia la moda de fiesta, el prêt-à-porter de lujo y la costura. Su atelier de Barcelona mantiene un equipo de costureras y artesanos especializados y la firma cuenta, además, con una escuela de formación.

No es, por tanto, una colección que utilice la palabra artesanía como recurso de comunicación. La artesanía forma parte de la propia estructura de la casa.

La delicadeza de los materiales

La riqueza de OPHELIA también se encuentra en el diálogo entre materiales.

La propuesta combina organza, crepé, seda lavada, encaje y tejidos con relieve, trabajados mediante capas, plisados, drapeados y manipulaciones textiles.

La organza adquiere una importancia especial. Su transparencia y ligereza permiten construir una sensación de suspensión, como si determinados elementos estuvieran flotando sobre el cuerpo. El encaje aporta memoria y romanticismo; los tejidos plisados introducen movimiento; mientras que las aplicaciones florales añaden dimensión.

En algunas piezas, esa combinación produce un efecto particularmente bello: la estructura de alta costura y la espontaneidad de un jardín parecen convivir en la misma prenda.

Es una tensión muy YolanCris: sofisticación sin perder sensualidad, elaboración extrema sin que el resultado parezca excesivamente rígido.

Una paleta que parece recién salida del amanecer

Si hay un elemento capaz de unir toda la colección, es el color.

OPHELIA no apuesta por una paleta floral convencional basada únicamente en tonos intensos. La propuesta comienza en una gama mucho más sutil: marfiles, blancos rotos, rosas empolvados, amarillos mantequilla, verdes suaves, lavandas y azules acuarelados, a los que se incorporan notas de mayor intensidad en determinadas flores.

En las imágenes que acompañan esta colección se entiende perfectamente esa estrategia.

El blanco funciona como lienzo. El rosa aporta una feminidad delicada y casi nostálgica. El verde introduce el componente vegetal y, frente a ellos, pequeños estallidos de rosa, amarillo y otros tonos florales consiguen que las prendas respiren.

No hay una búsqueda de espectacularidad cromática gratuita. Hay, más bien, una sensación de jardín al amanecer, cuando la luz todavía es suave y los colores parecen menos saturados.

Es una elección cromática coherente con la intención de la colección: romántica, sí, pero también fresca y contemporánea.

De la novia a una nueva idea de feminidad

La trayectoria de YolanCris ayuda a comprender por qué OPHELIA funciona especialmente bien dentro de la evolución reciente de la firma.

Durante años, el nombre YolanCris estuvo estrechamente asociado a la moda nupcial y a una reinterpretación del vestido de novia desde códigos bohemios y artesanales. La propia firma ha defendido históricamente una visión de la novia alejada de los convencionalismos y de la uniformidad estética.

Pero la evolución hacia el prêt-à-porter y la costura permite ahora trasladar ese conocimiento a un territorio mucho más amplio.

En septiembre de 2024, YolanCris presentó por primera vez su línea YC prêt-à-porter en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Dos años después, OPHELIA vuelve a poner sobre la pasarela madrileña aquello que mejor conoce la casa: el oficio del atelier, la manipulación textil y la capacidad de convertir una prenda en una experiencia visual y táctil.

La diferencia está en que ahora ese lenguaje ya no necesita hablar exclusivamente de novias.

Puede hablar de una mujer.

El lujo de hacer las cosas despacio

Quizá la lectura más contemporánea de OPHELIA no esté únicamente en sus flores, sus volúmenes o su paleta.

Está en el tiempo.

En una industria que busca constantemente nuevas formas de acelerar procesos, YolanCris coloca en el centro algo mucho menos inmediato: el tiempo necesario para bordar, construir, manipular y terminar una prenda.

Las flores tridimensionales, los bordados sobre organza, los plisados y las aplicaciones hacen visible ese proceso. La prenda no oculta su elaboración; la convierte en parte de su belleza.

Y esa es una de las ideas que atraviesan con mayor fuerza la colección: el lujo no reside solamente en el resultado, sino también en todo aquello que ha sucedido antes de que el vestido llegue a la pasarela.

La elección de la Universidad Nebrija como escenario contribuyó además a prolongar el imaginario de jardín de la propuesta, alejando el desfile del espacio convencional y haciendo dialogar las prendas con un entorno más natural y bucólico.

Una colección que florece sobre el cuerpo

OPHELIA no pretende reinventar la flor. No lo necesita.

Su interés está en volver a mirarla desde la artesanía.

En convertir un pétalo en volumen, un bordado en paisaje, un plisado en movimiento y una organza en una superficie casi etérea. En construir una feminidad que puede ser romántica sin resultar ingenua y sofisticada sin renunciar a la libertad.

Después de más de dos décadas de trayectoria, YolanCris continúa encontrando en el trabajo manual una de sus principales herramientas de futuro. Y en OPHELIA esa idea adquiere una forma especialmente hermosa: un jardín que no está sobre el vestido, sino que parece nacer de él.

Porque quizá esa sea la verdadera esencia de esta colección Primavera/Verano 2027: no vestir a la mujer de flores, sino hacer que la propia prenda florezca con ella.

Fotógrafo de Bodas . Ramiro Cruz - fotógrafo - filmmakerFotógrafo de Bodas . Ramiro Cruz - fotógrafo - filmmaker

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