“Texere”: cuando Simorra convierte el tejido en lenguaje en la MBFWMadrid

Con “Texere”, Simorra no solo presenta una colección, sino una declaración de intenciones: reivindicar la moda como vehículo de cultura, pensamiento y memoria. En una industria marcada por la inmediatez, la firma propone detenerse, observar y, sobre todo, leer entre hilos.

MODA

CoolHunter - Esther Palma

3/20/20262 min read

“Texere”: cuando Simorra convierte el tejido en lenguaje en la MBFWMadrid
“Texere”: cuando Simorra convierte el tejido en lenguaje en la MBFWMadrid

Simorra vuelve a confirmar su lugar dentro del panorama de autor en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid con una de esas propuestas que no solo se contemplan, sino que se interpretan. Su colección Otoño/Invierno 26/27, titulada “Texere”, se erige como un ejercicio de reflexión donde el tejido deja de ser soporte para convertirse en discurso.

Fiel a su ADN, la casa construye una narrativa en la que materia y concepto dialogan de forma orgánica. “Texere” del latín tejer, parte de una idea profundamente simbólica: el acto de tejer como una de las primeras formas de escritura. Bajo esta premisa, Simorra explora el textil como lenguaje, recuperando esa dimensión ancestral para proyectarla hacia un presente sofisticado y consciente.

Sobre la pasarela, las prendas se convierten en superficies que hablan. Tramas complejas, relieves y bordados no solo decoran, sino que estructuran un código visual que remite a antiguos sistemas de comunicación. Hay en esta colección una voluntad clara de dotar a cada pieza de significado, de convertirla en portadora de memoria. Es ahí donde reside uno de los grandes aciertos de la firma: en su capacidad para transformar lo táctil en emocional.

La propuesta se apoya en una silueta depurada, casi arquitectónica, donde el patronaje cobra un protagonismo silencioso pero firme. Abrigos de líneas rotundas, capas envolventes y vestidos de construcción limpia conviven con una sastrería contemporánea que huye del artificio para centrarse en la esencia. Las proporciones están medidas con precisión, generando volúmenes que envuelven el cuerpo sin imponerse, en un equilibrio entre estructura y fluidez.

En cuanto a la paleta cromática, Simorra mantiene su elegancia habitual apostando por tonos sobrios y atemporales, gamas de neutros, tierras y matices profundos que permiten que el verdadero foco recaiga en la riqueza textil. Es una decisión coherente con su identidad: el color no distrae, acompaña. Aquí, el lujo reside en la materia.

Y es precisamente en los tejidos donde la colección alcanza su mayor expresión. La firma vuelve a demostrar su maestría en la investigación textil, trabajando superficies que se construyen desde la tridimensionalidad. Jacquards, bordados y estructuras casi escultóricas convierten cada prenda en una pieza única, donde la técnica se pone al servicio del relato.

El desfile contó además con momentos de gran carga simbólica, como la aparición de Inés Sastre, cuya elegancia serena encarna a la perfección el espíritu de la firma, y la participación de Claudia Álvarez, que aportó una dimensión internacional a la presentación.

Con “Texere”, Simorra no solo presenta una colección, sino una declaración de intenciones: reivindicar la moda como vehículo de cultura, pensamiento y memoria. En una industria marcada por la inmediatez, la firma propone detenerse, observar y, sobre todo, leer entre hilos.

fotografía: MBFWM

Fotógrafo de Bodas . Ramiro Cruz - fotógrafo - filmmakerFotógrafo de Bodas . Ramiro Cruz - fotógrafo - filmmaker

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