Adolfo Domínguez convierte el color en materia, emoción y movimiento.
La colección parte de una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué es realmente el color? La respuesta lleva a la firma a explorar su dimensión científica, material y emocional. El color deja de entenderse como una característica fija de una prenda para convertirse en el resultado de un diálogo entre la luz, la materia y quien observa.
MODA
‘Chroma’, la nueva colección Primavera-Verano 2027, reivindica una moda donde la luz, el tejido y la mirada construyen el color
Adolfo Domínguez ha presentado esta tarde, en el Invernadero del Palacio de Cristal de Arganzuela, su nueva colección Primavera-Verano 2027, ‘Chroma’, dentro de la jornada inaugural de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Una propuesta que vuelve a situar la investigación y la experimentación en el centro de la creación y que convierte el color en el verdadero protagonista.
La colección parte de una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué es realmente el color? La respuesta lleva a la firma a explorar su dimensión científica, material y emocional. El color deja de entenderse como una característica fija de una prenda para convertirse en el resultado de un diálogo entre la luz, la materia y quien observa.
De la ciencia al tejido
La investigación comienza en las propiedades físicas de la luz y llega hasta la construcción de los propios tejidos. Adolfo Domínguez experimenta con fibras y pigmentos mediante talleres de tintes naturales, en un proceso artesanal que aproxima la creación textil a la alquimia.
El resultado son prendas en las que el color cambia, se filtra y adquiere nuevas dimensiones según la incidencia de la luz. Gasas, organzas, tafetas y tejidos crinkle, ligeros, transparentes e irisados, construyen una colección de superposiciones y veladuras.
Una paleta que despierta recuerdos
‘Chroma’ parte de una base de crudos, neutros y negro, sobre la que aparecen verdes, rosas, azules y un luminoso amarillo suave. Tonalidades pastel obtenidas a partir de la desaturación de los colores primarios aportan frescura y luminosidad a la propuesta.
La memoria también juega un papel esencial. El caleidoscopio de la infancia se transforma en bordados y patchworks geométricos, mientras que objetos cotidianos reconocibles por su color, como una pelota de tenis, un cono de tráfico o un estropajo se convierten en inspiración para los estampados.
Sastrería que se desprende del cuerpo
En las siluetas conviven la sastrería recta y desestructurada con vestidos y faldas de talle bajo que evocan la estética de los años veinte. Shorts y bermudas aportan ligereza a una propuesta eminentemente contemporánea.
Entre las piezas protagonistas aparecen trenchs, chalecos, bombers y pantalones de organza, concebidos como capas capaces de modificar la percepción del color. Los pañuelos adquieren una nueva función y se convierten en elementos constructivos de vestidos, camisas y faldas.
Los bordados, las aplicaciones de lentejuelas y los patchworks geométricos intensifican ese juego constante entre luz y materia.
Una mirada muy Adolfo Domínguez
Con ‘Chroma’, Adolfo Domínguez vuelve a demostrar que la moda puede ser mucho más que una sucesión de tendencias. Puede ser investigación, memoria, emoción y una forma diferente de mirar.
La colección Primavera-Verano 2027 propone precisamente eso: cuestionar lo que creemos ver y descubrir que el color no es una certeza, sino un fenómeno cambiante que cada prenda termina de construir cuando entra en contacto con la luz y con nuestra propia mirada.
fotografía MBFWM




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