Fine Chaos-CPHFWQ-AW26: “Ara Solis”, la liturgia distópica que redefine el nuevo lujo underground
“Ara Solis” no es solo una colección, es un manifiesto futurista que dialoga con nuestros miedos colectivos, nuestra fascinación por la tecnología y la eterna búsqueda de sentido. Una liturgia contemporánea donde el caos se convierte, una vez más, en belleza.
MODA


En un mundo donde la moda ya no solo viste cuerpos, sino que articula discursos, fine chaos vuelve a demostrar en la Semana de la Moda de Copenhague por qué es una de las firmas más estimulantes del panorama escandinavo contemporáneo. Para el Otoño/Invierno 2026, la marca danesa presenta “Ara Solis”, una colección que eleva su narrativa distópica hasta convertirla en un auténtico ritual estético, donde tecnología, espiritualidad y crítica social convergen bajo una misma cúpula conceptual.
Fundada en 2021 por Marc C. Møllerskov, fine chaos ha construido, en apenas cinco años, un universo creativo donde el contraste es su mayor virtud: lo delicado frente a lo brutal, lo sagrado frente a lo industrial, lo humano frente a lo artificial. Una dualidad inherente al propio nombre de la marca, que encuentra belleza en el desorden y convierte la contradicción en lenguaje estético.
Un futuro inquietante como punto de partida
Titulada en latín “Ara Solis” que significa “El Altar del Sol”, la colección nos traslada al año 2075, a una ciudad artificial conocida como La Cúpula, creada por una mega corporación que monopoliza los últimos recursos de un planeta exhausto. En este escenario postapocalíptico, humanoides con un uno por ciento de corazón humano están a punto de tomar el control, generando una inquietante tensión entre progreso tecnológico y pérdida de identidad.
Este relato no es mero artificio narrativo: funciona como espejo de una sociedad contemporánea obsesionada con la optimización, la inteligencia artificial y la automatización de lo cotidiano. En palabras del propio Møllerskov, “la marca debe ser una plataforma para la juventud, pero también un espacio de conversación”. Y esa conversación se articula aquí desde una liturgia futurista cargada de simbolismo.
El desfile, celebrado en el Bella Centre del CIFF, se convirtió en una experiencia inmersiva: un altar tecnológico coronando la pasarela, cables suspendidos como nervaduras industriales, ritmos tecno que desembocaban en melodías celestiales y una atmósfera ceremonial que transportaba al espectador a un rito sagrado y perturbador a partes iguales.
Nueva sofisticación sin perder la esencia
Aunque la estética underground, oscura y andrógina continúa siendo el ADN de fine chaos, “Ara Solis” marca un punto de inflexión hacia una mayor sofisticación formal y textil. La colección abandona parcialmente su habitual imaginario club-kid y grunge para adentrarse en un terreno más elegante, sin renunciar al espíritu punk que la define.
Las siluetas se estilizan: vestidos ceñidos con cuello halter, faldas maxi vaporosas, blazers amplios combinados con corbatas, y estructuras cuadradas en chaquetas y faldas que aportan una arquitectura precisa. Los pantalones cargo, seña de identidad de la marca, reaparecen con acabados desgastados y sucios, reforzando la narrativa distópica.
El látex negro profundo, las superficies brillantes y los tejidos técnicos conviven con entramados sensuales, arneses, correas y picos metálicos que emergen de gargantillas, bolsos y mangas, construyendo una estética casi armamentística: una armadura para sobrevivir al colapso del mundo conocido.
La paleta cromática, dominada por negros cuervo, grises acerados y destellos metálicos, se mantiene fiel a la oscuridad elegante de la firma, mientras los contrastes de textura aportan dinamismo y tensión visual.
Moda como manifiesto generacional
Más allá del impacto estético, fine chaos consolida con esta colección su papel como voz generacional, una marca que entiende la moda como herramienta de reflexión, cuestionamiento y expresión identitaria. Su enfoque andrógino, inclusivo y radicalmente libre sigue celebrando la diversidad en todas sus formas, proponiendo un vestuario sin género, sin normas y sin concesiones.
fotografía: James Cochrane - CPHFW AW26















































































































