CPHFW AW26 - Forza Collectiva: la elegancia emocional de un nuevo clasicismo femenino
Con esta colección, Forza Collectiva consolida su posicionamiento como una firma que entiende la moda como un ejercicio de construcción identitaria, donde la emoción, la técnica y la visión comercial convergen con una naturalidad excepcional. Un nuevo clasicismo femenino que no mira al pasado, sino que proyecta el presente hacia un futuro lleno de sensibilidad, carácter y sofisticación.
MODA






Forza Collectiva continúa afianzando su identidad dentro del calendario internacional con una propuesta otoño/invierno 2026 presentada en el marco de la Copenhagen Fashion Week (CPHFW) que destila madurez creativa, sensibilidad estética y una comprensión profunda del vestuario femenino contemporáneo. La firma, liderada por Kristoffer Kongshaug, confirma así una voz propia que huye deliberadamente del ruido de las tendencias para centrarse en la construcción pausada y coherente de un armario con alma.
La trayectoria de Kongshaug, forjada durante más de 14 años en casas como Raf Simons, Christian Dior Couture, Balmain, Lanvin o Theory, entre París y Nueva York, se traduce en una alquimia perfecta entre rigor artesanal, inteligencia comercial y refinamiento estético. Ese equilibrio es, precisamente, la esencia de Forza Collectiva: una marca que no persigue la moda inmediata, sino una visión de estilo duradero, funcional y emocional.
Para esta colección, el punto de partida es profundamente íntimo. Una fotografía antigua de su tía fallecida, una mujer joven, rubia, con una chaqueta de cuero burdeos de cuello alto y grandes aros plateados, actúa como detonante creativo. No se trata de una inspiración literal, sino de una evocación sensible de su espíritu: una feminidad glamurosa, libre, elegante sin esfuerzo y cargada de misterio. Esa imagen, ligada a los recuerdos del diseñador y a la idea del viaje, del descubrimiento y de la sofisticación urbana, atraviesa toda la colección.
La puesta en escena, sobria y contenida, refuerza la narrativa. En un espacio industrial depurado, las modelos desfilan sobre una alfombra rosa pálido, estableciendo un delicado diálogo cromático con las prendas. La paleta de color, uno de los sellos distintivos de la firma, se mueve entre tonos burdeos profundos, marrones chocolate, grises suaves, negros rotundos y delicados matices empolvados, creando un equilibrio perfecto entre fuerza y sutileza.
En cuanto a los tejidos, Forza Collectiva vuelve a demostrar su exquisito dominio de las materias nobles: crepés de doble cara con cuerpo estructural, sargas precisas, mallas transparentes técnicas y lanas de tacto compacto que modelan siluetas arquitectónicas sin rigidez. Materiales que envuelven el cuerpo con naturalidad, potenciando el movimiento y subrayando una elegancia fluida y contemporánea.
Las siluetas se articulan desde una concepción claramente arquitectónica. Vestidos con peplum y cuellos con volantes elevados en malla translúcida conviven con trajes sastre de cintura marcada, gabardinas envolventes y vestidos halter de líneas limpias, capaces de transmitir seguridad y sensualidad sin artificios. Los característicos cortes tipo sujetador y los plisados ribeteados de cintura baja, ya convertidos en códigos identitarios de la marca, aportan tensión visual y precisión técnica a piezas de apariencia minimalista.
Destaca especialmente la manera en que Kongshaug equilibra lo estructural con lo emocional. Cada prenda parece concebida no solo para vestir, sino para acompañar la vida real de una mujer plural, sofisticada y dinámica, que transita con naturalidad entre el día y la noche, entre lo profesional y lo personal. Un armario completo, coherente y funcional, donde el abrigo, el traje de día y el vestido de noche dialogan dentro de un mismo universo estético.
La banda sonora con ecos vibrantes del house de Chicago y el icónico “Pjanoo” de Eric Prydz inyecta energía y modernidad a un desfile que, sin perder su elegancia, respira actualidad, movimiento y deseo.
Con esta colección, Forza Collectiva consolida su posicionamiento como una firma que entiende la moda como un ejercicio de construcción identitaria, donde la emoción, la técnica y la visión comercial convergen con una naturalidad excepcional. Un nuevo clasicismo femenino que no mira al pasado, sino que proyecta el presente hacia un futuro lleno de sensibilidad, carácter y sofisticación.
fotografía: James Cochrane - CPHFW AW26











































































